¿Sufres titulitis?: descubre el camino hacia el éxito profesional con habilidades reales.
- ¿Tu despacho está lleno de diplomas, y tu carrera profesional sigue estancada?
- ¿Cansado de estar buscando tu próximo certificado para tu perfil de LinkedIn?
- ¿Descartado en las entrevistas de selección por estar sobre-cualificado?
- ¿No te contratan porque requieren una lista interminable de titulaciones?
Si esto te suena un poco, posiblemente estés sufriendo de titulitis sin saberlo.
¿La buena noticia?: es una enfermedad que se puede curar, y de paso acelerar tu carrera laboral y tus finanzas.
¿Te interesa?.
Aquí te cuento como hacerlo:
¿Qué es la titulitis?: Definición.
La definición oficial de «titulitis» según el Diccionario de la lengua española (DLE) de la Real Academia Española (RAE) es:
1. f. despect. coloq. Valoración desmesurada de los títulos y certificados de estudios como garantía de los conocimientos de alguien
¿Por qué es tan mala la titulitis?
La titulitis es tremendamente perjudicial porque confunde y mezcla dos términos que pueden ser muy dispares:
- Por un lado están las titulaciones oficiales
- Y por otro las habilidades reales
El problema aparece, cuando tomas las primeras, como garantía de las segundas.
Así, la titulitis pretende unir de forma perversa y bilateral ambas cosas:
- Tener un titulo, equivale a tener una habilidad real.
- No tener un titulo, equivale a no poseer una habilidad real.
El problema de esta simplificación errónea, es que muy a menudo no tiene que ver nada con la realidad.
De hecho, frecuentemente es falsa.
¿A cuanta gente has visto con un titulo, que son unos completos incompetentes en lo suyo?.
Para ponerte un ejemplo claro de esta unión errónea bilateral, me viene a la cabeza mi primer entrevista laboral en España.
Para el puesto de trabajo se requería hablar inglés a nivel proficiency/business.
Yo no tenía ningún titulo a este respecto, sin embargo hablo inglés a nivel nativo.
Una empresa que hubiera sufrido de titulitis no me hubiera contratado nunca.
Sin embargo, le dije al entrevistador que pese a que no tenía el título, podíamos realizar toda la entrevista en inglés.
Para divertirme un poco más (¿quien dice que las entrevistas de selección tienen que ser aburridas?), empecé a hablar inglés con acento, muy rápido, y usando palabras muy técnicas.
Al cabo de un minuto, el entrevistador, ya me había dicho que podíamos proseguir la entrevista en castellano.
Acabaron fichándome, y fue el principio de una exitosa carrera.
Al final lo que cuenta, es tener la habilidad real, no un título (muchos que lo tienen, tienen peor inglés que el mío).
Las empresas, y los profesionales que tienen esto claro, tienen una ventaja competitiva clara sobre el resto.
España: ¿Campeona de Europa de Titulitis?.
Cómo tristemente suele pasar, España suele destacar en temas en los que nadie querría destacar.
¿Los más golpeados por la crisis subprime de Europa?: fueron los españoles (récord hipotecario en el continente).
¿Los que están en los últimos puestos de conocimiento sobre productos financieros?: los españoles, como hizo patente el fraude de las acciones preferentes.
Pues la titulitis, también figura entre nuestras tristemente celebres meteduras de pata.
España figura como campeona de la Unión Europea en titulitis: 35% de titulados sobre cualificados para el puesto que desempeñan (= under-paid) VS. 21% media UE. (Fuente Eurostat 2024)
Es decir, líder destacada con 14 puntos porcentuales sobre la media europea.
Cuando escribo estas lineas, las Business Schools Españolas celebran un récord de ventas de sus Programas (+8-12% más que el curso anterior), mientras que a nivel global, el porcentaje de paro que obtienen los recién graduados MBA de las Business Schools de La IVY League, se han multiplicado por 4.
En otras palabras, mientras las empresas americanas ya han dejado de valorar (y contratar) a los MBA´s de prestigio como lo hacían antes, en España, los estudiantes hacen cola para pagar unos Programas que muy posiblemente no darán los frutos esperados.
La ecuación que tienen estos estudiantes en mente suele ser: Tengo un MBA = Tendré un buen trabajo y bien pagado.
Titulitis en pura acción, que se va a dar (probablemente) de bruces con la realidad laboral.
Y no me malinterpretes, yo también tengo un MBA de una prestigiosa Business School.
¿La diferencia clave?: yo lo obtuve ya hace varias décadas, cuando todavía ofrecía un valor diferencial importante.
Esa fue mi última titulación oficial, pese a seguir formándome continuamente.
¿Qué ha pasado?.
Lo que te contaba antes: estoy enfocado en conseguir habilidades reales y rentables, no conseguir títulos que colgar en la pared.
Muchos de los alumnos que tengo en mis Programas, ya tienen titulaciones en IESE, ESADE, Harvard, y MIT.
Ellos por lo menos, claramente ya han entendido esto.
Y los más avanzados de todos, ya han optado por esquivar de entrada, las formaciones en Business Schools tradicionales.
Case-Story: Cómo la titulitis costó 4.600 millones de dólares al LTCM
Hasta aquí hemos visto como la titulitis afecta a los profesionales, y a las empresas.
Pero los costes más elevados de la titulitis, se dan, cuando el publico inversor, usa los títulos ajenos para tomar decisiones económicas personales.
La quiebra del Fondo de Inversión Long-Term Capital Management (LTCM) en 1998 es un ejemplo espectacular.
El fondo, fundado por expertos como Robert C. Merton y Myron Scholes (ganadores del Nobel de Economía por su modelo Black-Scholes), presumía de un equipo con doctorados de élite de Harvard y MIT, más John Meriwether (ex-Salomon Brothers)
Su «titulitis» extrema los llevó a confiar ciegamente en modelos matemáticos complejos de arbitraje, asumiendo que los spreads entre bonos soberanos convergerían siempre.
Apostaron miles de millones en posiciones apalancadas (hasta 30:1), convencidos de que sus Nobel y PhDs garantizaban infalibilidad, sin prever crisis como la rusa de 1998 que amplió los spreads históricos drásticamente.
En semanas, LTCM perdió 4.600 millones de dólares (equivalentes a ~8.000 millones de hoy), evaporando el 90% de su capital inicial de 2.500 millones recaudados de inversores institucionales.
La titulitis cegó al equipo (y a los inversores): priorizaron fórmulas teóricas sobre riesgos reales de liquidez y correlaciones extremas, rechazando advertencias prácticas por su pedigrí académico.
Solo un rescate federal de 3.600 millones, orquestado por la Fed con 14 bancos, evitó un contagio global.
Este caso demuestra cómo la sobrevaloración de Nobeles y títulos distrae de habilidades prácticas como gestión de riesgos reales, replicando la trampa de la titulitis en finanzas.
Mientras tanto, dos de los inversores más legendarios de todos los tiempos, Warren Buffett, y Charlie Munger, no tienen ningún título oficial cómo el CFA (Chartered Financial Analyst), que requieren la inmensa mayoría de los fondos de inversión para sus gestores.
Cómo demuestran sus asombrosas rentabilidades, no parece que hayan necesitado ningún título para ello.
Los grandes beneficios de ignorar la titulitis
Cómo ya debes intuir, los beneficios de ignorar la titulitis son muchos y grandes.
Aquí te dejo con algunos de los más importantes:
- No pierdes tiempo ni dinero en formaciones y títulos, que tendrán escasa utilidad practica o retorno económico.
- Te centras en conseguir exclusivamente, habilidades reales y rentables, que tienen un buen retorno.
- Descartas rápidamente a empresas y candidatos no adecuados
- Eres mucho más versátil y flexible que tu competencia.
A continuación y para que lo veas más claro, te explico un par de ejemplos impresionantes de cómo Warren Buffett y Charlie Munger, hicieron negocios geniales con personas que ignoraron la titulitis.
Case-Story Ignorando la titulitis:
De analfabeta a socia de Warren Buffett: Rose Blumkin
Rose Blumkin («Mrs. B»), era inmigrante rusa analfabeta que llegó a EE.UU. sin hablar inglés ni credenciales académicas, fundó Nebraska Furniture Mart en 1937 con solo 500 dólares prestados.
Ignorando la obsesión por títulos, aplicó su fórmula simple: «Vende barato y di la verdad».
Compraba al por mayor, ofrecía precios imbatibles y generó el mayor minorista de muebles de EE.UU., con 450.000 pies cuadrados de tienda.
Warren Buffett la compró en 1983 por 60 millones de dólares (90% de la empresa) en un acuerdo de una página, sin auditorías ni abogados, solo por su reputación y resultados reales.
A los 95 años, Rose, «jubilada» por su familia, abrió una tienda rival enfrente; Buffett la compró dos años después.
Murió a los 104 trabajando.
Buffett dijo:
«Put her up against the top graduates of the top business schools or chief executives of the Fortune 500 and, assuming an even start with the same resources, she’d run rings around them.»
– Warren Buffett (Carta Anual Berkshire 1983)
Case-Story Ignorando la titulitis:
Sin titulo universitario y con TDH, llegó a socio de Charlie Munger
Avi Mayer, un joven judío ortodoxo de 17 años con TDH leve (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), llamó a la puerta de Charlie Munger en 2005 en Hancock Park, Los Ángeles.
Le regaló una Biblia hebrea pensando que Munger era judío («Mi nombre suena germano-judío»), pero Munger bromeó: «No sé leer hebreo».
Avi y Munger desarrollaron una buena amistad.
Este le confesó a Munger su ansiedad por el TDH y su preocupación por no ir a la universidad: «Mis amigos van a la uni y yo no».
Esta fue la reacción de Munger:
«Avi never went to college. He has mild Attention Deficit Disorder, but a ferociously high I.Q.
He was worried about it and I said, ‘Avi, don’t worry about it. You don’t need college. You’re going to succeed mightily.»
– Charlie Munger (Redlands Forum (29 enero 2020), kingswell.io)
Así que Mayer decidió seguir aprendiendo en «La Universidad Munger» y olvidarse del título universitario.
En 2016 con la mentoría de Charlie Munger y una inversión inicial, Avi Mayer y su socio Reuven Gradon, fundaron Afton Properties.
A día de hoy la empresa tiene activos estimados en un valor alrededor de los 3.000 Millones de Dólares.
Avi sigue sin tener títulos colgados en su pared.
Mi propuesta formativa (Anti-Titulitis)
Siguiendo los pasos de Buffett y Munger (y de todos los ilustres empresarios multimillonarios con los que he tenido el placer de trabajar), mi formación sigue la misma filosofía.
Ofrezco conocimientos reales de alto valor añadido, pero ningún título oficial ni académico.
Así utilizo la titulitis para filtrar aspirantes y eliminar a aquellos que solo buscan un diploma más en la pared o en su perfil de LinkedIn.
Si estás interesado en aprender de verdad, aquí puedes empezar con mi Training Mensual.
Ejercicio: ahora es tu turno
Si te ha gustado mi artículo, no dudes en compartirlo con tu red.
Dime aquí en los comentarios, ¿qué relación tiene tu formación con la titulitis?
¿Sólo buscas programas con titulaciones oficiales y reglados, o más bien buscas programas prácticos que te ayuden a resolver tus problemas sin importarte los títulos?.
¿Alguna vez la titulitis te ha metido en algún problema?.
¿Conoces algún caso de alguien super-titulado que es un incompetente?
Estaré encantado de leerte. ¡Muchas gracias!.
BONUS: Si no tienes Titulitis, cuidado con la Titulofobia
Otra cosa que solemos hacer tristemente mal en España, es ir de un extremo, al opuesto.
Yo NO he dicho en mi artículo que cualquier formación que ofrezca un titulo oficial sea mala o se tenga que evitar. Para nada. Eso sería Titulofobia, y puede ser tan mala o más, que la titulitis.
Hay numerosos campos en los que no ton solo es deseable tener un titulo, sino que además es obligatorio.
- ¿Te gustaría volar en un avión pilotado por alguien que no tiene el titulo?.
- ¿O ser operado por alguien que no es cirujano?.
A mi, tampoco.
De igual manera que no se deben seleccionar formaciones «solo» por que den un titulo, tampoco se deben esquivar de entrada, porque lo ofrezcan.
Este discurso esta muy extendido hoy entre los influencers y creadores de contenido, que venden la historia de ¿para qué ir a estudiar?, si no sirve de nada.
Ni tanto, ni tan calvo.
Lo que tienes que hacer es entender bien el entorno profesional en que que te vas a tener que mover, y ser capaz de intuir qué formaciones te van a dar el máximo de valor añadido diferencial, con respecto a tus competidores.
A menudo es posible que tengas que combinar formación reglada tradicional, con otra que no lo sea ni de ningún titulo oficial.
En otras palabras: has de ser capaz de evaluar la ecuación coste-beneficio (o precio-valor), que mejores perspectivas y retornos potenciales te ofrezca.
Este es un ejercicio que me auto-impongo en cada uno de los Programas que diseño.
Pero solo cada aspirante, es el único que es responsable de hacer su propio análisis y tomar el curso de acción correspondiente.
Y recuerda: la gran dicotomía en el futuro de la formación, no será titulo SÍ o titulo NO.
Los grandes errores a evitar serán estos dos:
- No formarte/aprender nada y
- Formarte con Falsos Gurús (+info)
Para el resto de situaciones, este artículo debería servirte cómo una buena guía de partida.
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Fuentes: Eurostat (2024) Datos sobre la sobrecualificación laboral en España y la UE The Economist: "Why Young Graduates are Struggling to Find Jobs" (Enero 2025) Expansión: "España es el país europeo con más empleo sobrecualificado" (Abril 2025) WSJ: "The Untold Story of Charlie Munger's Final Years" (Novimebre 2025)