¿Eres capaz de cambiar?.
La estadística dice que NO

Cambiar es imperativo para tener éxito. Lograrlo, está al alcance de muy pocos.

Hace poco vi un Reality Show en el que un Falso Gurú del Dinero «ayudaba» a gente corriente a volverse «más ricos», gracias a sus «conocimientos de finanzas personales».

Al verlo, caí en la cuenta de algo que me distancia diametralmente de toda esta «tropa de falsos finfluencers».

¿Qué es?.

De todos los participantes que aparecían en el reality, yo no hubiera admitido a ninguno en mis Programas de Formación. Cero.

¿Por qué?.

No es que yo sea un genio egoísta que no quiera ayudar a la gente.

Pero para conseguir los beneficios que provee mi formación, es indispensable que los Alumni, lleven a cabo grandes cambios en su forma de pensar y de actuar.

Así que me parece totalmente lógico y necesario, el intentar evaluar a priori y de forma realista, la capacidad de cambiar de las personas.

En mi opinión, ninguno de los participantes del programa la tenía. Ni por asomo.

Por supuesto, eso no le importaba lo más mínimo al «Falso Gurú del Dinero» que se ha lucrado masivamente vendiendo su solución a «todo el mundo», ya que su sistema es «infalible», y funciona «para cualquiera».

Lamentablemente, la realidad y las estadísticas, me dan la razón, y ponen en evidencia a estos falsos gurús.

Si tú también crees que puedes cambiar para lograr tus metas, te invito a que leas mi artículo de principio a fin.

Quizás lo que descubras no te guste, pero es la cruda realidad.

¿Empezamos?.

 

Cambiar es obligatorio, lograrlo es excepcional.

Para lograr metas ambiciosas en esta vida, hace falta cambiar. No es negociable.

Sin embargo, nadie da con la fórmula mágica a la primera, y se necesita cometer errores y saber rectificar.

Te reto a que encuentres muchas personas admirables en toda la historia, que no haya cambiado su forma de pensar y de actuar desde sus inicios.

¡Incluso el inversor más legendario de todos los tiempos, Warren Buffett, tuvo un flirteo de joven con el análisis técnico y la lectura de gráficos de precio de acciones de bolsa (charts)!.

Desafortunadamente, el saber que tienes la obligación de cambiar para hacerlo mejor, no garantiza que seas capaz de hacerlo.

De hecho, el ejemplo más ilustrativo que se me ocurre para probar mi punto, es la célebre recopilación de estadísticas médicas del Dr. Edward Miller, de la Universidad Johns Hopkins.

Miller se dio cuenta de que al analizar a los pacientes que habían sido sometidos a una cirugía de bypass coronario, dos años después de dicho evento, el 90% de los mismos, NO habían sido capaces de cambiar sus estilos de vida perniciosos.

Por tanto, solo 1 de cada 10 pacientes diagnosticados con una enfermedad cardiovascular grave, y a los que se les había recomendado realizar cambios drásticos en su conducta para evitar la muerte, logró mantener dichos cambios, 2 años después del episodio.

El 90% regresó a sus malos hábitos, aún sabiendo que su vida corría peligro.

¿Si tan poca gente logra cambiar cuando su vida está en juego, qué probabilidades tenemos el resto, de hacerlo cuando las consecuencias, no parecen ser tan graves?.

Muchas menos de las que crees…

 

1- El primer enemigo del cambio: La ignorancia del punto ciego.

En el caso anterior los pacientes que luchaban por su vida, eran conscientes de que tenían que cambiar sus hábitos.

Un médico competente les había diagnosticado una enfermedad grave, y sabían qué pasaría si no seguían sus recomendaciones. Estos pacientes intentaron cambiar, pero la mayoría no lo lograron.

Sin embargo el primer problema que afecta a la mayoría, es que no son conscientes de que tienen un problema, ni de que su estrategia es errónea (o muy mejorable).

En otras palabras, no intentan cambiar, porque no saben que haya algo que necesite cambiar.

¿Quieres algunos ejemplos?.

  • El trabajador que sigue trabajando pensando que se jubilará a los 65 trabajando en la misma empresa, y que el estado pagará su pensión.
  • El trader que está en racha, y que cree que esa racha durará en el largo plazo.
  • El directivo que cree que su trabajo es tan brillante, que no podrá ser sustituido por la Inteligencia Artificial…
  • El alumno que pretende hacerse rico siguiendo los peligrosos consejos financieros de los Falsos Gurús del Dinero porque estos son muy populares y tienen muchos followers.

Todos ellos siguen haciendo lo mismo que hasta ahora, porque no ven ningún motivo para cambiar.

Esto es lo que se llama un Punto Ciego. Están cometiendo errores graves y potencialmente muy peligrosos, que no son capaces de ver por sí solos.

Lamentablemente la realidad les acabará mostrando de forma mayoritaria, cuan equivocados estaban, cuando quizás ya sea demasiado tarde para poder cambiar, o ni siquiera intentarlo…

 

2- El estado de negación: No voy a intentar cambiar.

Si el primer enemigo del cambio es la ignorancia que causan los Puntos Ciegos, el segundo gran grupo de personas que no cambiarán, agrupa a los que de alguna manera se han topado con estrategias mejores o superiores a las que está poniendo en práctica pero, que se niegan a cambiar.

Es decir, intuyen su error a un nivel superficial, pero no quieren cambiar, ni intentarlo.

Para ello utilizan distintas justificaciones:

2.1- Pereza: No quiero realizar el esfuerzo

Saben que tienen que cambiar, pero no están dispuestos a hacer el esfuerzo necesario.

Ejemplo: «Sé que tengo que hacer ejercicio para bajar de peso, pero me da mucha pereza levantarme temprano para ir al gimnasio antes del trabajo».

2.2- Resignación: No creo poder hacer el cambio

Se sienten impotentes ante la situación y han tirado la toalla de antemano.

Ejemplo: «Sé que tendría que estudiar más, pero es que yo no sirvo para esto».

2.3- Racionalización: Tienen la excusa perfecta

Tienen una colección perfecta de excusas «lógicas» para justificar su mala estrategia.

Ejemplo: «No dejo de fumar, porque me quita la ansiedad».

2.4- Rebeldía: Yo soy así, y así seguiré…

Sienten que si cambian, le están dando la razón a otros o perdiendo su libertad.

Ejemplo : «A mí nadie me dice cómo vivir».

2.5- Negación: Ellos tienen razón, los demás se equivocan

Y para terminar no podría faltar la negación, que no es nada más que el sesgo de confirmación en acción.

Cuando una persona encuentra evidencia sólida que pone en duda sus acciones, la gran mayoría decide ignorar dicha evidencia, diciendo que es irrelevante, que no aplica a su caso particular, o bien que es falsa o incorrecta.

No hay peor ceguera que la del que no quiere ver.

 

3- La Parálisis Consciente: Saber que tienes que cambiar y no actuar

El siguiente grupo de personas, ya está por encima de los dos anteriores, en el sentido de que ya se han dado cuenta de que su estrategia tiene que cambiar y ser mejorada.

Han roto «su ceguera» y han tenido un momento de iluminación , un «A-HA Moment», que ha hecho visible que tienen la obligación de cambiar si quieren que sus resultados mejoren.

Sin embargo, estás personas, no hacen nada.

Pero a diferencia del grupo anterior que tampoco hacía nada, este grupo afronta un malestar constante, porque saben qué DEBERÍAN estar haciendo cambios, pero son conscientes de que NO LOS ESTÁN HACIENDO.

¿Qué mecanismos hay detrás de esta parálisis?.

3.1- El Conflicto de Ambivalencia: La balanza del dolor

Por si no lo sabías, el cerebro humano odia la pérdida mucho más de lo que desea la ganancia (sesgo de aversión a la pérdida).

La razón: La persona empieza a sopesar los pros del cambio frente a los costes de salir de su zona de confort.

Aunque la estrategia nueva sea superior a largo plazo, requiere un esfuerzo e incomodidad inmediatos.

El cerebro prefiere el «malo conocido» de su situación actual, al «bueno por conocer» del esfuerzo del cambio.

3.2.- Ansiedad por Incertidumbre: El vacío de información

La vieja estrategia que alguien está utilizando, aunque sea deficiente, es predecible y conocida.

La nueva teoría superior, por muy perfecta que sea sobre el papel, es un territorio inexplorado.

El cerebro interpreta la incertidumbre de la nueva rutina como una potencial amenaza. Ante el miedo a no saber si sabrá manejarse en el nuevo escenario, el sistema nervioso activa una respuesta de congelación (freeze).

3.3- Parálisis por Análisis: Nunca habrá suficiente información

Como la persona ha aceptado conscientemente el problema, empieza a devorar información sobre la nueva estrategia: lee libros, mira tutoriales, pide consejos.

La razón: Este exceso de análisis se convierte en una falsa acción. El cerebro se auto-engaña pensando: «Como estoy investigando mucho sobre cómo cambiar, ya estoy cambiando».

El consumo de información sustituye a la ejecución real, bloqueando el primer paso práctico.

3.4- Falta de auto-eficacia: El «Yo no puedo»

En este caso, la persona reconoce la estrategia superior, pero no se cree capaz de sostenerla en el tiempo.

Está basada en la falta de confianza en las propias habilidades para ejecutar el cambio y suele estar alimentada por los fracasos del pasado.

3.5- Procrastinación Utópica: La Trampa del «Momento Perfecto» 

Es el mecanismo de postergación racionalizada más común en este grupo.

La persona se dice a sí misma que aplicará la nueva estrategia, «cuando empiece el próximo mes» o «cuando tenga más presupuesto».

Es una forma de aliviar la culpa de la inacción presente firmando un pagaré falso hacia el futuro.

 

4- Los que de verdad intentan cambiar…

Finalmente llegamos al grupo que cuenta de verdad: el de aquellas personas que saben que deben de cambiar y lo intentan con todas sus fuerzas.

Sin embargo, y contrariamente al dicho popular, querer, no siempre es poder.

La triste realidad es que intentar cambiar, no implica de forma directa cambiar de forma efectiva.

¿Cuantas veces has intentado algo y no lo has logrado?.

Las causas que impiden el cambio efectivo y el logro de los objetivos deseados son tantas que se podrían escribir varios libros al respecto.

De hecho es por ello que he diseñado un Programa específico sobre ello llamado Winning Effort © de más de 20 horas de duración.

En él se explica todo lo que la gente hace mal a la hora de esforzarse para conseguir metas ambiciosas, y aquello que los que solemos conseguirlo, hacemos diferente y mejor al resto.

En cualquier caso las crudas estadísticas sobre la realidad económica se imponen.

La mayoría quiere ganar más dinero, ser más rico, e invertir mejor, pero el porcentaje de los que lo conseguimos se mantiene empecinadamente bajo.

Por algo será.

Y no querer aceptar la realidad, es el primer error que te impedirá ser capaz de cambiarla.

 

Cómo puedes auto-evaluar tú capacidad de cambio: Proxy histórico

Ser capaz de evaluar la capacidad de cambio de alguien es difícil, no es una ciencia exacta (es un arte), y cómo ya hemos visto las estadísticas son muy desfavorables a nivel grupal.

Sin embargo hay una herramienta, que lejos de ser perfecta, es útil, y que utilizo con frecuencia.

Se trata del historial de cambios de una persona.

El futuro siempre es incierto, pero el pasado es a menudo, mucho más claro.

¿Has realizado muchos cambios en tu vida hasta ahora, o siempre te has mantenido igual?.

Ahora te invito a que te fijes en mi historial, que  a pesar de ser un ejemplo personal, ilustra un patrón consistente que también observamos en perfiles de alto rendimiento:

Ya de pequeño tuve que dejar mi cuidad natal, y mis amigos y familiares, para irme a vivir un par de años a otra ciudad.

Durante mi etapa profesional decidí trabajar en puestos de responsabilidad en distintas empresas, en distintos sectores y en distintos países.

Estos son muchos cambios, además de tener que servir a muchos de los empresarios y directivos más exigentes del país cómo cliente.

¿Cuanta gente exitosa que conozcas, cambia de empresa y de sector por voluntad propia varias veces?.

Para más INRI, cuando llegué a los 38 años, me jubilé. Pocos cambios se me ocurren más drásticos.

Y en vez de quedarme en casa, llevo años viviendo alrededor del Mundo.

Eso implica un cambio y adaptación constante, diferentes continentes, países, culturas, alimentación…etc.

Además decidimos formar una familia (el cambio vital por excelencia), a la vez que crear una Business School que entrena a directivos, empresarios e inversores de todo el Mundo con resultados excelentes.

¿Qué tal está eso, cómo historial de cambios?.

Si eres de los que puedes mirar hacia atrás y ver una trayectoria de cambios exitosos, en tu vida, tienes mejores posibilidades de lograr un cambio efectivo y positivo en tu vida la próxima vez que enfrentes un reto u objetivo.

En esta vida no hay nada seguro, pero una probabilidad a priori mejor que la del resto, es una ventaja de partida envidiable.

De forma inversa, si nunca has hecho cambios difíciles y sustanciales en la vida, la probabilidad de que puedas acometer grandes cambios de manera exitosa es mucho más baja.

Claro que puedes dar la campanada y ser la sorpresa del partido. El pasado no predice siempre el futuro.

Simplemente debes ser consciente que las posibilidades de victoria son mucho menores, en una competición en la que de entrada, éstas ya son muy bajas de por sí.

 

Cómo yo evalúo, tu capacidad de cambio

El problema del método anterior es que si no eres una persona muy objetiva y racional, te puedes hacer trampas al solitario.

Puedes sobrestimar tus cambios pasados, o bien subestimarlos. Verse a uno mismo de forma totalmente objetiva siempre es un ejercicio complicado.

Es por ello que cuando selecciono a mis Alumni, ésta evaluación la realizo yo mismo.

La ventaja de este método es que soy un externo desapasionado, y puedo mirar a los hechos con más frialdad y objetividad.

De igual manera, no presto mucha atención a los alegatos de capacidad de los aspirantes (lo que me cuentan que son capaces de hacer), sino que me limito a observar lo que hacen.

Llevo haciendo esto desde el 2011, así que a lo largo de todos estos años he podido seguir las trayectorias de muchos candidatos y Alumni alrededor del Mundo.

Al hacerlo, he podido ver los cambios que han hecho a tiempo real.

Son personas que me han demostrado con hechos y pruebas, que han cogido lo que les he enseñado, y lo han aplicado de forma positiva y progresiva en su vida.

Ver que alguien es capaz de cambiar en la dirección correcta, es una mejor prueba de capacidad de cambio a futuro, que cualquier discurso o alegato personal.

¿Crees que eres capaz de cambiar?: Pues demuéstramelo.

 

Selección de candidatos que pueden cambiar

Cómo ejercicio de reflexión final hagamos unos número sencillos.

Supongamos de forma generosa, el porcentaje de gente que estaría dentro de cada uno de los cuatro grupos que he descrito:

  1. En el Punto Ciego: no veo ningún error en mi proceder = 50%
  2. Los Negacionistas: no voy a intentar cambiar = 20%
  3. Los Paralizados: ya empezaré mañana = 20%
  4. Los que de verdad lo intentan = 10%
Disclaimer: estas cifras son una simplificación conceptual para ilustrar el argumento, no un estudio estadístico formal.

De este último grupo, los que de verdad lo intentan, supongamos una tasa de éxito no superior a los enfermos del estudio médico que intentaban cambiar sus hábitos para esquivar a la muerte, es decir 1 de cada 10 (10%).

Si combinamos estas dinámicas, no es descabellado pensar que el porcentaje de personas que logran cambios profundos y sostenidos de forma exitosa es muy reducido (alrededor del 1% estimado).

Volvamos ahora al inicio de este artículo.

El falso Gurú del Dinero del Reality-Show, no seleccionaba a sus clientes. Cualquiera le valía. Su meta es vender a todo el Mundo.

Para él, TODOS pueden cambiar (comprando su método claro).

Su negocio multimillonario se basa en esta falsa premisa.

Si tiene que ignorar las aplastantes estadísticas que demuestran lo contrario para lucrarse, pues que así sea.

Por el contrario, yo soy muy consciente de esta fea realidad: la mayoría no quiere y/o no puede cambiar de forma efectiva, y es por ello que mi Formación es tremendamente selectiva con los Alumni que escoge.

De hecho en lugar de intentar atraer a millones de candidatos cómo el Falso Gurú que mencionaba, intento filtrarlos y repelerlos al máximo mediante mi Enfoque Push Out © .

¿Cuán comercial crees que es un artículo que dice, que el 99% de la gente no será capaz de llevar a cabo los cambios necesarios para lograr sus objetivos más ambiciosos?.

No creo que me llamen para hacer ningún Reality en TV…

Afortunadamente, tampoco necesito el dinero, porqué sino, lo pasaría mal.

 

Ejercicio: Ahora es tu turno

  • ¿Qué cosas nuevas e interesantes has aprendido de mi artículo?.
  • ¿Has reconocido o cometido algún sesgo o error de los que he mencionado?.
  • ¿Conoces a algún familiar, amigo, o colega de trabajo que los esté cometiendo?
  • ¿Cómo valorarías tu capacidad de cambio histórica hasta la fecha?.

Estaré encantado de leer tus respuestas en los comentarios aquí abajo.

Gracias por participar.


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