¿Alumnos o Clientes?:
Sólo Alumnos

José Castelló Executive Education alumnos¿Alumnos o Clientes? ¿Conoces la diferencia?

Hace ya más de 10 años, desde que amasé mi fortuna, me jubilé joven, y creé una Business School para ayudar a miles de alumnos de todo el mundo para que replicaran mis logros.

Desde entonces me ha quedado claro que hay mucha gente que no conoce o entiende la diferencia entre clientes y alumnos.

Es una diferencia de suma importancia.

Es tan importante que puede cambiar tu vida de formas tan radicales que no puedes llegar a entender.

Hoy estás de suerte porque te voy a explicar en que consta esta diferencia, y cómo ello puede beneficiarte enormemente.

Alumnos o Clientes: así empieza esta historia

Cuando realizo mis Programas de Formación en vivo, selecciono de forma personal a todos mis alumnos.

Cada uno, debe pasar un cuidadoso proceso de selección y corte.

En uno de estos procesos, un candidato que aplicaba a una plaza, me escribió lo siguiente:

«Muchas gracias José por esta oportunidad que me brindas en participar en uno de tus Programas. Estoy seguro de que es excelente. No obstante, antes de decidirme por ello, necesitaría que me justificarás el porqué debería apuntarme y cuales son los resultados que puedes garantizar.»

Mi respuesta fue rápida y fulgurante:

«Estimado X, lamento comunicarte que ya no podrás asistir a mi Programa. Saludos cordiales»

¿Por qué mi respuesta fue tan tajante?

Muy fácil: el candidato no conocía la importante diferencia entre un alumno y un cliente.

Eso es lo que le dejó fuera.

De igual manera, miles de lectores pasan por mi sitio web cada año, y me pareció interesante marcar de forma clara esta diferencia crucial, porque de ello depende que ambos no perdamos el tiempo.

Vamos con las definiciones:

Alumnos o clientes: definición

Según la R.A.E.:

Alumno: Persona que recibe enseñanza, respecto de un profesor o de la escuela, colegio o universidad donde estudia

Cliente: Persona que compra en una tienda, o que utiliza con asiduidad los servicios de un profesional o empresa.

Cómo puedes ver, si lees atentamente ambas definiciones a priori no se parecen mucho, por lo que no llego a entender muy bien de donde procede dicha confusión.

En cualquier caso, voy a explicarte las diferencias cruciales entre ellas para que no cometas errores que te pueden costar muy caro.

No se aceptan clientes: pero si Alumnos.

El error que cometió el candidato X en la historia que te contaba antes, es precisamente este: se comportaba cómo un cliente, no cómo un alumno.

Lee atentamente su frase otra vez, y te darás cuenta de que actúa cómo un cliente.

Le está pidiendo al potencial proveedor: cuáles son los  beneficios podrá obtener y que se los justifique.

Está pasándome la pelota a mí: yo debo dejar plantada mi sesión de surf matinal, para ponerme a explicarle «a este potencial cliente», el porqué debería asistir a mi Programa.

Con la respuesta que le di, intenté enseñarle esta lección:

Yo no soy un proveedor, ni un vendedor, ni estoy buscando clientes.

Yo puedo ser tu maestro, y tú puedes aprender de mí, pero para ello, el esfuerzo mayor ha de estar en tu lado.

Es TU deber después de haber leído mi Bestseller, mis cientos de artículos, y entrevistas, el dar respuesta a tus dudas y preguntas.

El trabajo más duro, lo debes poner tú.

Yo ya he ganado mucho dinero, llevó décadas invirtiendo rentablemente, y me he jubilado hace tiempo.

Si quieres aprender de mí, eres tú el que debes de hacer el esfuerzo.

No tan solo ya deberías saber a estas alturas por qué deberías asistir a mi Programa, sino que además tendrás que justificarme que eres el más merecedor de ello entre todos los candidatos que optan a una plaza.

El trabajo está en tu tejado, no en el mío.

Abandona tu actitud de cliente que debe de ser satisfecho, y empieza a actuar cómo el alumno que merece ser entrenado por un buen maestro.

Un buen ejemplo para ver la diferencia entre alumno y cliente

karate kid maestro alumno¿Recuerdas mítica  película de Karate Kid?

En ella el joven protagonista (Daniel San) es apaleado regularmente por sus nuevos compañeros de clase, hasta que conoce a un viejo y sabio maestro del Karate (Sr. Miyagi).

Ahora imagina que Daniel San, le hubiera dicho esto a Miyagi:

«Estimado Sr. Miyagi, gracias por haberme salvado de otra paliza a manos de mis compañeros de instituto, que entrenenan regualmente en el Dojo Cobra Kai.

Estoy sopesando seriamente el aprender karate , para dejar de recibir estas palizas de forma regular.

Para ello tengo varias opciones.

Por un lado podría ir al Cobra Kai, donde por una módica mensualidad, podría entrenar y llegar a tener los mismos conocimientos que mis oponentes, con lo que podría neutralizarlos.

Por otro lado, podría entrenar con Ud., aunque siendo sincero, sus horarios son mucho peores (me haría madrugar mucho, y trabajar hasta tarde), por no mencionar el elevado precio y las formas de pago (trabajos caseros muy desagradables: limpiar coches, pintar vallas, pulir suelos, etc..).

Estoy seguro que su Progrma de Karate es muy bueno, pero le agradecería que me justificara los resultados que puedo obtener, y porqué debería entrenar con Ud. en lugar de ir al Dojo Cobra Kai.

Atentamente , Daniel San»

¿Qué crees que hubiera hecho Miyagi?

Exacto: ¡hubiera enviado a Daniel San a freír espárragos!.

No obstante, en la película, la actitud de Daniel y el resultado, son totalmente opuestos:

El alumno reconoce al maestro, y hace lo indecible para convencerle de que lo entrene.

Si quieres ser un cliente, no te preocupes, siempre encontrarás alguien dispuesto a venderte lo que quieres.

Hay muchos falsos gurús que estarán dispuestos a venderte video cursos y soluciones mágicas que podrás ver cómodamente en tu cama, durante 15 minutos cada día, y con los que obtendrás resultados milagrosos.

En mi Business School, yo no hago esto.

Si quieres aprender de mí y lograr resultados como los que logran mis alumnos, y yo mismo, es TU trabajo realizar el esfuerzo para ser un buen alumno.

Yo, ni quiero, ni puedo, hacerlo por ti.

Si piensas y actúas cómo un cliente, obtendrás vendedores y proveedores.

Si piensas y actúas cómo un alumno, obtendrás buenos maestros y resultados increíbles.

En tu mano está hacer lo uno o lo otro.

En mi Business School, solo acepto alumnos. Cómo cliente, nunca podrías pagarme lo suficiente.

¡Te deseo buena suerte en tu elección!


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  1. Dani

    ¡Hola Jose!

    Por suerte, no he cometido ningún error, pudiendo ser uno de tus afortunados alumnos y mi cuenta bancaria no hace más que agrandarse 🙂

    Como todos los conocimientos que impartes, esto es totalmente trasladable a muchos aspectos de la vida personal y profesional y recientemente lo he utilizado con una persona que me estaba haciendo perder el tiempo con su actitud, dejándole claro que yo no era «de la mayoría».

    La decisión la tome de forma inmediata, porque era lógica (como hacer formación contigo) y la otra persona no entendió que fuera implacable, como quizás tampoco lo entendió el que creía ser tu «cliente», a la recepción de tu email.

    Por cierto, en la serie de moda «Cobra Kai», secuela de Karate Kid, también se aprecian estas actitudes, así como las distintas consecuencias de elegir al Maestro correcto: 30 años después, Daniel San es un empresario exitoso, mientras que Johnny Lawrence ha acabado como los que compran todos los vídeo cursos…

    Muchas gracias por cambiar mi vida y la de los que están a mi alrededor, incuso en los pequeños detalles, que a la larga se convierten en resultados mayúsculos.

    ¡Pura Vida Maestro!
    Daniel San

    Responde
    1. José Castelló Post author

      ¿Alumnos o Clientes?: Sólo Alumnos

      ¡Muchas gracias Dani por tus palabras!

      Estas diferencias que a veces son tan sutiles, pero tan sumamente importantes a la hora de marcar los resultados obtenidos, muchas veces pasan totalmente desapercibidas o son confundidas entre sí.

      Afortunadamente tú eres uno de mis muchos Alumni, que no tan solo las distinguen claramente, sino que además trabajan incansablemente para ser receptores del mejor entrenamiento y formación.

      Estoy orgulloso de ello y de los fantásticos resultados obtenidos.

      ¡Pura Vida!
      PD: Excelente el paralelismo con la nueva serie televisiva 🙂

      Responde