Como ser un buen padre:
consejos de un papá a tiempo completo

Como-ser-un-buen-padre-mis-5-primeros-anos-de-papa-a-tiempo-completo-by-JOSE-CASTELLODedico mi vida a ser un buen padre: Lecciones de mis 5 primeros años de papá en casa. Fotografía © José Castelló

Tanto si estás interesado en ser un buen padre, mejorar cómo papá, o criar a tus hijos para que sean más felices y exitosos, has llegado al lugar adecuado.

Ya hace más de 5 años que me dedico a ser papá a tiempo completo, o como yo lo llamo cuando me preguntan mi ocupación, a ser Full-Time Dad” (padre a tiempo completo o papá en casa).

Aquí te desvelo los valiosos consejos y lecciones que me han ayudado a ser un mejor padre, y que espero te puedan ayudar en tu camino de construir felicidad para tus hijos.

Nada de consejos teóricos de psicólogos que no ven nunca a sus propios hijos, sino sabiduría práctica, obtenida de forma directa en las trincheras de la paternidad diaria durante 5 años.

¿Empezamos?

1- Cómo ser un mejor padre: No te confíes

Mi primer consejo es que no te confíes.

Obviamente, la mayoría no tendría hijos si creyeran que van a ser malos padres, pero echa un vistazo a tu alrededor.

¿Cuántos hijos maravillosos conoces?.

Pues ahí lo tienes.

Si los papás hiciéramos mejor nuestro trabajo, entiendo que habría muchas mejores personas en el mundo, y no hace falta ser un lince para observar la cantidad de gilis que andan por ahí.

Así que entiende que ser buen padre, es difícil y complejo y que a menos que le dediques un esfuerzo importante, hay muchas posibilidades de que la cosa vaya mal…

2- Entiende YA el  juego de las probabilidades

Esta es otra de las cosas que enseguida descubrí y que es relevante.

Hay una serie de cosas que puedes controlar como padre, sin embargo, no puedes controlar el resultado final:

  • Puedes ser un padre excelente, y acabar teniendo un hijo desastroso.
  • Y de igual forma, puedes ser un padre pésimo, y tu hijo ser una magnífica persona.

Por eso es fundamental que controles lo que tú puedes controlar (tus acciones), y aceptes lo que no puedes controlar (el resultado final).

La clave aquí es entender el juego de probabilidades.

Cuanto más y mejor lo hagas, más y mejores probabilidades de éxito tendrán tus hijos de una vida plena y feliz.

3- El ingrediente básico para ser un buen padre: El tiempo

Cómo ya te dije antes, para ser un buen padre es crucial que entiendas que hay muchos elementos vitales para lograrlo.

Pero quizás el más crítico, y a menudo más el valioso de ellos, es el tiempo.

Pasa tiempo con tu hijos.

¡El máximo que puedas!: Cuanto más mejor.

Olvídate del tristemente famoso término moderno: “tiempo de calidad con tus hijos”.

Eso es una patraña y una excusa para no hacer tus deberes.

Tu hijo necesita pasar tiempo contigo: En los buenos momentos, en los malos, en los aburridos y en los felices.

Cuando tú pasas tiempo con ellos, les demuestras que les quieres, que son importantes para ti, y que estás en su equipo, en las duras y en las maduras.

4- La clave del “Right- Timing”

Además de pasar tiempo con tus hijos, hay un aspecto que veo que mucha gente descuida y es de vital importancia para ser un buen padre: el timing correcto de pasar tiempo con tu hijo.

La vida de tu hijo no es igual a los meses de haber nacido que cuando tiene 40 años.

Necesita más de ti cuando es más joven, y menos tiempo cuando es más adulto.

Así que no reserves tu tiempo con ellos para cuando tú te jubiles.

Para ese entonces quizás ya sea demasiado tarde y ya no te necesite.

Una de las cosas que más feliz me hace del haber sido capaz de amasar mi fortuna joven (+tienes toda la información aquí sobre cómo lo hice por si eres nuevo aquí), es el hecho de poder dedicar mi tiempo al completo a mi familia.

En mis primeros 5 años cómo padre no me he perdido NADA de NADA.

He estado en cada visita al médico, en cada ecografía, en cada cumpleaños, en cada caída y accidente, en todas las noches de hospital, en la primera palabra, los gateos y los primeros pasos, en todos los besos al despertar y al acostarse…

Hay muchas maneras inteligentes de gastar el dinero y la vida, pero esta sin duda es la mejor que conozco, porque el tiempo que te pierdes de tus hijos nunca regresará, y yo, soy afortunado de no haberme perdido nada.

5- Mejora, no perfección: ¡Olvida las excusas!

Otra de las cosas importantes para ser un buen padre es que te dejes de excusas.

Lo relevante es mejorar un poco cada día, no hace falta ser el papá perfecto.

Con ser un poco mejor cada día ya vale: progreso, no perfección.

Así que si sabes que podrías ser mejor padre de lo que eres, déjate de excusas y ponte manos a ello.

Si has hecho cosas mal, o te has despistado, ¿qué le vamos a hacer?.

Hoy puedes cambiar el rumbo.

No esperes a hacerlo.

Cómo te he dicho antes, el tiempo es oro, y no regresa.

6- Cómo educar a tus hijos: Con el ejemplo

Todo buen padre sabe que la educación de sus hijos es vital para su crecimiento cómo personas, y para su futura felicidad y prosperidad económica.

Así que es normal que muchos padres dediquen muchos esfuerzos y recursos a la educación y formación de sus hijos.

No obstante la mejor manera de educar a tus hijos es dando ejemplo, y eso a veces cuesta.

Ya me ves ahora, yéndome a dormir temprano, comiendo el brócoli en mi ensalada, y no utilizando ninguna pantalla en casa para enseñar la importancia del buen descanso, de la dieta sana, y del leer buenos libros cómo fuente de sabiduría permanente.

Claro que podría hacer lo típico de:

“Tú comete el brócoli, acuéstate temprano y no mires la tele, yo lo hice cuando tenía tu edad, pero ahora ya no tengo porqué hacerlo. Cuando seas mayor ya harás lo que quieras”

Pero no, los mismos criterios que me sirvieron para liderar equipos de alto rendimiento y crear negocios de millones de euros, también sirven para educar a tus hijos: predica con el ejemplo.

No hay una manera mejor.

7- Aprende de tus hijos y adáptate

Otra de las cosas que siento que muy poca gente entiende, es que cada ser humano es distinto.

Tus hijos no son mini-yos, ni están destinados a ser cómo tú.

Además, no vienen cómo “cajas-vacías” que tú tienes que llenar.

Cada uno sale con su combinación genética, sus aptitudes especiales, y su magia particular.

Aprende de ellos y admira y aprecia su originalidad.

Adapta lo que tú sabes y consideres importante a ellos, y aprovecha los potenciales que ya tienen de serie.

Cuantas veces has visto el típico ejemplo de:

“Como yo soy ingeniero industrial, espero que mi hijo lo sea también”.

Por ahí vas mal.

Durante mis primeros años de paternidad, he intentado exponer a mi familia a muchas cosas distintas, y que no necesariamente siempre me gustan.

Gracias a haberlo hecho, descubro qué se pega y qué no (como lanzando los espaguetis cocidos a la pared).

Los resultados han sido sorprendentes y me han enseñado muchas cosas valiosas e interesantes.

8- Autoridad, respeto y límites

Esta es una de las que me ha costado aprender.

No todo es felicidad y buen rollito cuando se trata de hijos.

A veces las cosas se tuercen y hay que ponerse duro.

A menudo veo padres que consienten absolutamente en todo a sus hijos: todo siempre es SI, y les dejan hacer de todo.

Esto a largo plazo no traerá nada bueno.

Así que también has de aprender a poner límites, a castigar cuando sea necesario, y a comprender que ser un buen padre, no es siempre un concurso de popularidad.

Cómo suele pasar en muchas otras cosas de la vida, las semillas más amargas de plantar, son las que darán los frutos más dulces.

9- Adaptarse a la dificultad de los problemas

Otra de las claves que rápidamente aprenden los mejores padres es que los problemas crecen y mutan.

Cuando has resuelto uno, aparece otro distinto y de otro nivel de dificultad.

Para ser efectivo en la gestión de estas dificultades, es vital que entiendas que siempre van a haber problemas, y que raramente lo que ha funcionado en un estadio anterior, servirá para un problema posterior.

Así que de alguna manera he recordado la célebre frase del Sargento Highway (Clint Eastwood en la película “El Sargento de Hierro”) para su equipo de marines:

“Tienes que improvisar, que vencer, que adaptarte”.

De forma paralela y para complementar la improvisación (yo soy un planner) a base de preparación y planificación, he invertido intensivamente en formación para ser un mejor padre.

Cómo de costumbre, casi todos los problemas por los que pases, a menudo ya han sido resueltos con anterioridad por alguien más listo que tú.

No hace falta a inventar la rueda. Tan solo adaptarla al caso de tus hijos.

10- Paciencia y perseverancia

La última, quizás es de las claves que más padres entienden desde un principio, pero no por ello deja de ser menos vital.

Ser un buen padre no es un sprint, es una maratón, y para ello has de tener muchísima paciencia, resistencia y perseverancia.

Sin ellas es prácticamente imposible lograr tu objetivo.

¡Así que ánimos y a por ello!

BONUS

Una de los comentarios que suelo recibir cuando comento temas sobre cómo ser un mejor padre con mis amigos es del estilo:

“Claro José, tú tienes ventaja. Cómo amasaste tu fortuna joven y te jubilaste en tus 30´s, tú tienes muchos más recursos (tiempo y dinero) para dedicarte a la paternidad. Yo no puedo hacer lo mismo”

Bueno, pues cuando escucho este tipo de comentarios suelo remitirlos al punto 5 de la lista que tienes arriba:

Mejora, no perfección: ¡Déjate de excusas!.

Desde que me jubilé entreno a miles de personas en todo el mundo para que repliquen mis resultados, y disfruten de más tiempo y más dinero.

Si quieres forma parte de esta comunidad de Alumni, puedes suscribirte aquí hoy mismo.

Si no, puedes seguir utilizando las excusas que algunos de mis amigos utilizan.

La decisión es tuya.

Ejercicios: ¡Ahora es tu turno!

He compartido contigo las 10 lecciones y consejos más importantes que he aprendido durante mis más de 5 primeros años de paternidad a tiempo completo.

Ahora es tu turno:

Dime aquí abajo en los comentarios, cuáles son las lecciones más valiosas que has aprendido en tu aventura cómo padre y no dudes en recomendar libros, pelis, y cualquier tipo de formación que te haya ayudado en tu camino.

Estoy seguro de que me ayudarán a mejorar a mí y a todos los lectores de los más de 150 países que me leen.

Dime también qué consejos que has leído aquí te han gustado más o simplemente has descubierto por primera vez.

Por último comparte este artículo con toda la gente que amas, si crees que les puede ser de ayuda.

¡Muchas gracias por tu colaboración y participación!


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  1. Dani

    Muy buenas Jose!

    Será que llevo muchos años aprendiendo de ti que “me preocupo” por cómo ser un buen padre cuando ni si quiera tengo novia jajaj

    Quiero decir que lo tengo en mis puntos pendientes de aprendizaje, porque soy consciente de lo importante que es y cuando llegue el momento querré dar mi máximo para que se críe feliz, querida, con buenos valores, etc.

    No he entendido bien en el punto 7 lo de “exponer a la familia a muchas cosas… aunque no me guste… y descubro qué se pega y qué no”: no sé si te refieres a que si tu hija tiene un problema en el colegio, es ella quién tiene que analizar cómo resolver ese problema -a no ser que sea algo peligroso-

    Respecto a los límites, cuando estuve hace años en una ONG, decidí ser el monitor “molón” pero a veces suponía que había que echarles bronca y tú eras “su colega”… ¿tienes alguna recomendación/ejemplo de cómo poner esos límites?

    Me han gustado cada uno de los consejos y quizás mi favorito es el del “Right Timing” que aunque ya lo conocía por analizar cómo lo habías hecho tú, me parece el que más impacta porque supone poder estar TODAS las horas con tu hija durante los primeros años.

    No puedo recomendar ningún libro/documental/película pero me encantaría que tú y el resto de los lectores compartieran cuáles les ha funcionado.

    Muchas gracias por todo, un fuerte abrazo!
    Pura Vida!
    Dani

    Responde
    1. José Castelló Post author

      Como ser un buen padre: consejos de un papá a tiempo completo

      ¡Gracias Dani por tu comentario!

      A ver si puedo ayudar a clarificar algunas de las dudas que comentas 🙂

      Lo de exponer a la familia a muchas cosas (aunque no me gusten), significa que a menudo veo que los padres tienden a exponer a sus hijos SOLO a sus cosas favoritas mientras evitan las que no lo son.

      El ejemplo típico sería el del padre al que le gusta el fútbol, y apunta a su hijo a clases de fútbol (aunque al peque no tenga el más mínimo interés), y nunca lo llevaría a ballet porque es un tema más de chicas.

      Yo intento hacer un poco lo complementario a esto.

      Por poner un ejemplo simple, pero ilustrativo, yo soy de sol, playa y calor. Literalmente odio el frío. Sin embargo, expongo temporalmente a mi familia a la nieve y a la alta montaña.

      Que yo sea surfista, no significa que mis hijos no puedan ser esquiadores. Es interesante ver qué llevan dentro ellos, y qué cosas les atraen más de forma natural, aunque dichos intereses sean diametralmente opuestos a los míos.

      Con respecto a los límites es mucho más fácil de explicar.

      “Papá no entiendo esto, me podrías ayudar?”, es algo totalmente aceptable.
      “Papá no entiendo esto así que hazme tú los deberes”, lo siento, pero no cuela. Te esfuerzas más y lo sacas adelante: aquí no se aceptan vagos.

      Ser papá a menudo no es un concurso de popularidad 😉

      ¡Un fuerte abrazo y Pura vida!

      Responde